sábado, 10 de septiembre de 2011

El morbo, show


 
Sin lugar a dudas el caso Candela conmovió a la sociedad , nos movilizó y nos atrapó. Pero más allá de la muerte cruel, de los indicios e hipótesis, nace el morbo. Un morbo en el que entramos todos, una danza perversa en la que creemos ser peritos o detectives en búsqueda de una verdad.
Los medios por tener la primicia dicen lo que no es, cuentan lo que no paso e imaginan lo que podría pasar. Pero, si bien tenemos amplios ejemplos de mala praxis periodística, no podemos negar que nos dan de comer el plato que más nos llena. Nos quedamos horas hablando y sacando conclusiones al voleo.
Un caso testigo es el de la familia Pomar, días y días manchando el nombre de un hombre fue la resultante de miles de elucubraciones. Que se escapó a Paraguay! Que le pegaba a la mujer! Es un tipo complicado! La verdad, un choque, un mal rastrillaje y muchos cabos sueltos.
Yo soy parte en esto, no es fácil gambetearlo. Es complicado eludir el tema del día y mucho más con el bombardeo de novedades contantes.
Un mes atrás Lucila Frend quedaba libre por falta de pruebas por el asesinato de Solange Grabenheimer. Pero como? Si yo tuve millones de pruebas, en los medios y en la calle se sabía todo. Hablamos, decimos y la justicia dictó otra cosa. La mato la amiga! Tiene cara de asesina! (juro que lo escuche). La verdad se seguirá buscando, pero la firmeza de lo que se habló evidentemente no era tal. La impericia de la policía, los malos peritajes seguramente existieron ¿pero eso hace culpable al implicado?
Decimos, comemos lo que nos dan, la noticia corre y si no la inventa un medio la inventa otro, entonces inventemos rápido. Pero se busca el notición yá, por que lo queremos yá. Una mecánica simple y peligrosa.
Si vamos un tiempo atrás Nora Dalmasso moría estangulada en un country paquete, caían informaciones cruzadas y de alto contenido morboso. Ahí estábamos todos, con los pochoclos, en la triubuna mirando de lejos pero hablando de cerca. Se la violó el hijo! Tremendo, se comprobó que no era cierto. Alguien cuidó a ese chico que aparte de perder a la madre era señalado como asesino? Pero el coktail de sexo, dinero y muerte copo las pantallas, los diarios y los hogares. La verdad, siempre lejos.
Hay millones de casos que atraparon e hicieron hablar, que nos hicieron charlar con seguridad de lo que ni siquiera sabemos. Garcia Belsunce, María Cash, Las turistas francesas, el florista de Susana Gimenez, María Soledad Morales y otros tantos más. En muchos se supo una verdad alejada a los comentarios periodísticos, en otros la verdad está oculta y en otros tantos cual lotería de quermes el resultado final fue similar al de los primeros rumores.
Se que es algo que se plantea difícil de evitar, se que tenemos que dejarlo de lado. La tarea tal vez debería arrancar por nosotros, mostrandole la espalda a versiones sin comprobar, allí recién vamos a dejar de ser funcionales a los que nos venden, muestran y dicen. Por que si compramos, miramos y escuchamos seguramente seremos parte de la rueda.

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