lunes, 1 de noviembre de 2010

Querido Nestor


“En la Historia de su sociedad sólo vive el que deja rastros en las cosas o en los espíritus. La vida vale por el uso que de ella hacemos, por las obras que realizamos. No ha vivido mas el que cuenta mas años, sino el que ha sentido mejor un ideal” José Ingenieros

Se fue Nestor. Parece irreal, todavía no me acostumbro a decirlo, no termino de entenderlo. El hecho es demasiado grande, me conmueve, no creo que pueda poner en palabras ni una pequeña parte de los sentimientos que me tocan, pero tengo ganas de intentarlo.
Como todo gran acontecimiento, despierta diferentes sensaciones, que van mutando con el tiempo. Primero el dolor, lógicamente presente a lo largo de todos estos días y seguramente a lo largo de la historia venidera. Ver a la gente reunida en la Plaza, pero por la muerte de la figura política mas importante del país en este siglo, destruye. Ver gente humilde, clase media, trabajadores, estudiantes, actores, escritores, unidos todos por el mismo dolor, me arruina. Ver las banderas, los carteles hechos con un cariño genuino, desde el dolor, desde el agradecimiento, desde el llanto y el desconsuelo; pero también desde el aguante y el apoyo.
Porque ese es otro de los sentimientos que vino después, y que es gratificante: el apoyo masivo y rotundo a la Presidenta. Pero no hablo del apoyo a la esposa, a la viuda, sino el apoyo al proyecto que defiende ella. Al proyecto que inició Nestor Kirchner y que continuó Cristina, y que va a seguir llevando en sus hombros, con todo nuestro apoyo. Porque yo noté eso: profundo dolor, pero también profundo compromiso por defender lo que ya tenemos.
El oscuro destino que parece cercar a la Argentina le quitó a la gente su lider, pero está ella, y la vamos apoyar. No la van a tocar, vamos a estar ahí para que no la toquen. El pueblo le hizo saber que la banca y que la necesita.
El pesimismo que me invadió en las primeras horas se transformó luego en esperanza y entusiasmo: al ver la presencia de la gente me di cuenta que no estamos solos, que somos muchos que tiramos para el mismo lado, y esta vez no lo pudieron tapar.
Empieza una nueva era, lógicamente. Habrá que demostrar que existe el kirchnerismo sin kirchner, y ahí estaremos. Pero cada vez lo digo mas abiertamente y sin dudarlo: estoy orgulloso de la Mujer que está al frente del país. De las agallas que tiene, de su talento político, de la entereza con la que atravesó estos dias. Y guarda, que no está sola, y que tiene unos ovarios gigantes para seguir con el proyecto, aunque a algunos no les guste la idea.

Román O.

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